lunes, 23 de marzo de 2009

DETENIDO POR ROBAR UNA GRÚA DE 14.000 KILOS Y VENDERLA A UNA EMPRESA DE CHATARRA

LE DIERON SÓLO 265 EUROS
Detenido por robar una grúa de 14.000 kilos y venderla a una empresa de chatarra

La Guardia Civil ha detenido en Valladolid a un hombre de 30 años, A.M.J., tras robar supuestamente una grúa de unos 14.000 kilogramos de peso que vendió a una firma de reciclaje de chatarras.


L D (EFE) Segúnfuentes del Instituto armado, el arresto del supuesto autor de un delito de hurto se produjo durante la tarde del pasado día 21, después de que los agentes recibieran una denuncia sobre el suceso.

El denunciante y dueño de la grúa, propietario de una empresa de construcción, explicó a la Guardia Civil que cuando le robaron el vehículo de arrastre, la grúa se encontraba en una parcela de Bosque Real, en Laguna de Duero, una localidad situada a unos siete kilómetros de la capital vallisoletana.

Las gestiones de los agentes determinaron que el supuesto autor se apoderó de la grúa –cuyo valor calculó el dueño en unos 6.000 euros– el pasado 26 de febrero y la transportó con un camión alquilado de los que disponen de plataforma para grúas. La entregó entonces a una empresa de reciclaje de residuos, al parecer a cambio de unos 265 euros, y esta empresa la destruyó y la hizo chatarra.

Posteriormente, la adquirió otra empresa destinada a la recogida de chatarra situada en Aldeamayor de San Martín, una población que dista una veintena de kilómetros de Valladolid capital. Finalmente, el pasado 21 de marzo, la Guardia civil del puesto principal de Laguna de Duero (Valladolid) practicó la detención, tras lo que se ocupa de instruir las diligencias correspondientes y de poner a disposición judicial al arrestado.

MÁS RIESGO DE INFARTO CUANDO EL PULSO EN REPOSO ES RÁPIDO

MUJERES POSMENOPÁUSICAS
Más riesgo de infarto cuando el pulso en reposo es rápido

* El pulso en reposo es un factor de riesgo cardiovascular independiente
* Esta asociación, conocida ya en los hombres, se ha comprobado ahora en las féminas

MADRID.- Realizar un gesto tan sencillo como medir el pulso puede ayudar a identificar a aquellas mujeres que tienen más probabilidades de sufrir un evento coronario, como un infarto. La frecuencia cardiaca en reposo es un factor independiente de este riesgo, igual que el tabaquismo o el sedentarismo, según un estudio publicado en la revista ‘British Medical Journal’.

A pesar de lo controvertido de sus resultados, el gigante ensayo clínico llamado Women’s Health Initiative lleva años arrojando luz sobre diversos aspectos de la salud femenina. En este caso, investigadores de la Universidad George Washington, en la capital de Estados Unidos, han empleado sus datos para cerrar un poco más la brecha que existe entre los conocimientos sobre el corazón de hombres y mujeres.

El pulso -latido de las arterias como consecuencia de las contracciones cardiacas-, cuando se mide en reposo, es un indicador del tono del sistema nervioso autónomo (simpático y parasimpático) que, según se ha comprobado en varones, predice la aparición de patologías coronarias. Sin embargo, la escasa literatura médica centrada en las mujeres no había hallado correlación alguna en este sexo.
El riesgo de ictus no está asociado

Durante casi ocho años, un equipo dirigido por Judith Hsia, especialista en cardiología de la citada universidad, realizó el seguimiento de más de 129.000 mujeres posmenopáusicas sin antecedentes de enfermedad coronaria. Al inicio del estudio, las participantes había rellenado varios cuestionarios sobre sus factores de riesgo cardiovascular y se les midió el pulso en reposo. En este tiempo, se registraron 2.281 eventos coronarios, ya fuera un infarto o la muerte a consecuencia de estos problemas, y 1.877 accidentes cerebrovasculares o ictus.

En función de la frecuencia cardiaca, clasificaron a las mujeres en grupos. Aquellas con el pulso más rápido en reposo (más de 76 latidos por minuto) tenían más riesgo de sufrir un infarto que las que tenían una frecuencia inferior. Esta asociación era más fuerte entre las participantes más jóvenes (50 a 64 años).

Un análisis más detallado confirmó que el valor predictivo del pulso en reposo es independiente de la acción de otros factores de riesgo como el tabaquismo o la actividad física. En cuando a los ictus, no se detectó relación significativa alguna con la frecuencia de latido.

Las personas con el pulso más elevado para su edad “podrán ser identificadas de inmediato y ser sometidas a un control agresivo de sus factores de riesgo”, concluyen los autores. Una forma simple y barata de reconocer a aquellas mujeres con una posible enfermedad coronaria subyacente.

En los últimos años han proliferado las investigaciones centradas en la patología del corazón de las mujeres, una parcela centrada históricamente en los varones. Estos trabajos han desenmascarado las peculiaridades de este órgano, como la existencia del síndrome coronario microvascular, y han puesto de manifiesto que estas enfermedades se suelen tratar poco y mal en la población femenina.

CRISTINA DE MARTOS

CHIQUITO DE LA MONCLOA

EL EJERCITO DE CARMEN CHACÓN

DUDAS SOBRE LA SEGURIDAD DE UNIR ANTIÁCIDOS Y ANTITROMBÓTICOS DESPUÉS DEL INFARTO

ESTUDIO PRELIMINAR
Dudas sobre la seguridad de unir antiácidos y antitrombóticos después del infarto

* Después de un síndrome coronario muchos pacientes toman este tipo de medicamentos
* Algunas revisiones ya indicaban que la suma de estos fármacos no era una buena idea
* El estudio ha analizado a unos 8.000 personas que tomaban estos medicamentos


MADRID.- Clopidogrel, uno de los antitrombótico que más se prescriben tras sufrir un infarto, vuelve a dar que hablar. Según un reciente trabajo preliminar, la combinación del fármaco con protectores de estómago comunes se asocia con un mayor riesgo de muerte y rehospitalización.

Además de un tratamiento con antiplaquetarios (también conocidos como antiagregantes), como aspirina y clopidogrel, tras sufrir un síndrome coronario agudo (infarto o angina de pecho) muchos pacientes reciben la indicación de tomar un inhibidor de la bomba de protones, un tipo de antiácido que se prescribe precisamente para prevenir posibles problemas gástricos asociados a dicha medicación.

Algunos estudios habían sugerido que los antiácidos podían mermar la efectividad de los fármacos destinados a reducir el riesgo de coágulos. De hecho, a raíz de estos trabajos, la FDA -el organismo que regula los medicamentos en Estados Unidos- inició una revisión de la efectividad de Plavix, un fármaco elaborado a partir de clopidogrel.

Sin embargo, hasta el momento, ninguna investigación ha aportado resultados concluyentes al respecto.

Dispuestos a arrojar un poco más de luz sobre el asunto, un equipo de investigadores estadounidenses puso en marcha un análisis de 8.205 pacientes que habían sufrido un síndrome agudo coronario y habían recibido clopidogrel. Parte de la muestra había tomado también antiácidos desde el primer día tras la intervención o en algún momento del seguimiento, que, como media, fue de 521 días.

Al comparar la evolución de cada paciente y la diferencia entre los dos grupos, los investigadores comprobaron que el consumo de clopidogrel combinado con el protector de estómago (en la mayoría de los casos se trataba de omeprazol) se asociaba con un aumento considerable del riesgo de muerte o reingreso hospitalario por síndrome coronario agudo.
Más riesgo

"Descubrimos que los inhibidores de la bomba de protones se prescriben frecuentemente junto a clopidogrel [un 63,9% de la muestra lo tomó]. Su uso concomitante se asociaba con un riesgo mucho más alto de resultados adversos que el empleo de clopidogrel sin el antiácido", explican los autores en su trabajo, que se publica en el último número de la revista 'Journal of the American Medical Association' ('JAMA').

Para verificar los resultados de su trabajo, estos investigadores realizaron distintos análisis paralelos y comprobaron que "en pacientes que no tomaban clopidogrel, la prescripción de antiácidos no se asociaba con un mayor riesgo de muerte o rehospitalización", indican. "Eso apoya la hipótesis de que es la interacción entre el antitrombótico y el antiácido, y no sólo la acción del protector de estómago, lo que se asocia con un aumento de los problemas", añaden.

Al tratarse de un estudio epidemiológico, los investigadores no han podido establecer la causa de esta asociación; sin embargo, sugieren que puede deberse a un efecto del antiácido sobre clopidogrel. Según indican, otros trabajos ya han señalado que los protectores de estómago son capaces de reducir los efectos antiagregantes plaquetarios del clopidogrel, lo que mermaría los beneficios de este último fármaco en pacientes que han sufrido un infarto.

En sus conclusiones, los investigadores reclaman estudios clínicos bien diseñados sobre el tema que sean capaces de aclarar de forma definitiva la cuestión.

"Mientras tanto, los resultados de este trabajo sugieren que los inhibidores de la bomba de protones deberían ser consumidos únicamente por pacientes con una clara indicación para dicha medicación, como un historial de hemorragia en el tracto gastrointestinal", concluyen.

Al poner en marcha su investigación sobre Plavix, la FDA recomendó a los pacientes seguir con la terapia "hasta que se obtengan nuevos datos", si bien matizó que quienes tomaran un protector de estómago además del antitrombótico deberían consultar con su médico.

El pasado mes de diciembre, varios estudios señalaron que ciertos factores genéticos también podrían interferir en la efectividad del medicamento.

El secretario general de la Sociedad Española de Cardiología, Esteban López de Sá, afirma que en España esta terapia combinada se administra a alrededor de un 50% de los pacientes, en declaraciones a la agencia Efe.

Según indica este experto, los efectos adversos derivados de la interacción de estos fármacos es algo que "preocupa a todos los cardiólogos", que vienen contemplando desde hace dos años la posibilidad de esta interacción.

López de Sá remarca que los individuos que toman esta medicación no deben alarmarse ni abandonar el tratamiento ya que la falta de clopidogrel puede terminar en un infarto y la de antiácidos en una hemorragia gastrointestinal, ambas con potenciales consecuencias fatales.

CRISTINA G. LUCIO

EL ESTRÉS PROVOCA HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y ALTERACIONES METABÓLICAS

SEGÚN LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE CARDIOLOGÍA
El estrés provoca hipertensión arterial y alteraciones metabólicas

El grado de responsabilidad en el trabajo influye en el estrés. (Foto: Puño)

EUROPA PRESS

MADRID.- El estrés puede provocar hipertensión arterial y alteraciones metabólicas debido al exceso de secreción de catecolaminas (parecidas a la adrenalina) y al aumento de la frecuencia cardiaca que tiene como consecuencia un incremento de los niveles de azúcares y grasas en sangre, según ha informado este el vicepresidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), el doctor Francisco Chorro, durante la reunión anual que celebra la sociedad estos días en Oviedo.

"El incremento de la tensión arterial, de la frecuencia cardíaca y las alteraciones metabólicas favorecen el desarrollo de la aterosclerosis, lo que puede desencadenar complicaciones cardiovasculares asociadas, tales como infartos, anginas de pecho y accidentes cerebrovasculares", ha explicado el doctor.

"Por lo general, siempre se ha relacionado el hecho de ocupar un cargo profesional de responsabilidad con un mayor grado de estrés", ha comentado. Sin embargo, "esto no es del todo cierto, si tenemos en cuenta que el estrés está directamente relacionado con una situación personal de incertidumbre e inseguridad que puede no estar vinculada a la actividad profesional". "Esta situación, unida al grado de responsabilidad en el trabajo, puede hacer a las personas más vulnerables ante el estrés", añade el especialista.

Si esta situación no varía y el paciente vive una situación de estrés continuado, puede desembocar en la aparición de arritmias y, en pacientes que las padecían con anterioridad, aumentar su frecuencia. Tal y como ha asegurado el vicepresidente de la SEC, "en algunos casos se trata de arritmias que no tienen repercusiones, pero en otros casos pueden ser importantes, ya que pueden favorecer la aparición de diversas complicaciones, especialmente si existen antecedentes de cardiopatías".

Modificar las situaciones que producen estrés, "si es posible revitalizar las situaciones de la vida diaria y adoptar hábitos de vida saludable son las mejores formas de combatir el estrés", recomienda este experto.

CIEN PASOS POR MINUTO PARA ESTAR SANO

EJERCICIO MODERADO
Cien pasos por minuto para estar sano

Un hombre corre en la cinta en un gimnasio. (Foto: Bernabe Cordó)

* Controlar el ritmo del paso con un podómetro ayuda a regular la intensidad del ejercicio
* La actividad media, la ideal según los expertos, corresponde a 3.000 pasos en media hora


MADRID.- Los médicos recomiendan que un adulto se ejercite durante media hora al menos cinco días a la semana para mantenerse en forma y evitar ciertos factores de riesgo. La intensidad de esa actividad debe ser moderada. Pero, ¿cómo se mide? Un estudio publicado en 'American Journal of Preventive Medicine' sugiere que el ritmo ideal es de 3.000 pasos en media hora (100 pasos por minuto).

Para cuantificar la intensidad de la actividad física los especialistas emplean una unidad llamada MET (equivalente metabólico), que se corresponde con la energía que gasta por hora una persona que está en reposo y equivale aproximadamente a una Caloría por kilo de peso. En función del consumo calórico, el ejercicio se clasifica en leve (de uno a tres METS), moderado (de tres a seis) y fuerte (por encima de seis).

El problema es que "hay pocas herramientas válidas disponibles para el público que midan el grado de intensidad de ejercicio", explican lo autores. "Muchos individuos tienen dificultades para medir el vigor con el que entrenan cuando leen o escuchan una descripción de cómo deberían sentirse en cada caso. Esto supone un reto porque los beneficios para la salud dependen de la intensidad de la actividad", añaden.

En busca de una forma sencilla de calcular el ritmo adecuado de entrenamiento, este grupo de investigadores probó la utilidad del podómetro, un aparato que mide el número de pasos. Seleccionaron a 97 adultos de origen latino (39 hombres y 58 mujeres) y los pusieron a caminar sobre una cinta mientras monitorizaban su respiración y su frecuencia cardiaca para estimar los METs que consumían.

Para un ejercicio de 3 METs, los hombres debían llevar una cadencia de 102 pasos por minuto y las mujeres de 106, aunque con importantes diferencias entre unos individuos y otros. De hecho, "el principal hallazgo de este trabajo –subrayan sus autores- es que existe un considerable margen de error al utilizar el podómetro para medir los METs al caminar en la cinta".

"No obstante, los autores creen que sus hallazgos apoyan las recomendaciones de caminar al menos 3.000 pasos en media hora cinco días a la semana", concluye el trabajo. Este ejercicio se puede distribuir también en tres sesiones diarias de 10 minutos y 1.000 pasos cada una.

"El uso de una guía simple basada en el uso del podómetro, que es fácil de recordar y medir, podría ser más eficaz a la hora de que el médico se lo transmita al paciente", ha explicado Simon J. Marshall, de la Escuela de Ciencias de la Nutrición y el Ejercicio de la Universidad Estatal de San Diego, autor del trabajo.

Estos resultados, que están en la misma línea que anteriores, son una simple recomendación, y no un criterio preciso, para ayudar a las personas a llevar un estilo de vida activo y sano.

CRISTINA DE MARTOS