martes, 17 de febrero de 2009

PONGA MENOS SAL A LA VIDA

MADRID.- Da sabor, energía y, según dicen algunos, incluso buena suerte si la echamos sobre los hombros. Pero, en exceso, la sal puede traer muchos problemas.

Y abusar, abusamos. Un puñadito de más en el guiso, un aperitivo a media mañana, esa salsa preparada tan sabrosa, y el salero siempre a mano... En total, nos pasamos más que de lejos de los cinco gramos diarios –una cucharadita- que, según los expertos, serían recomendables.

¿La razón? La sal ha pasado de ser un producto preciado y escaso (en la antigüedad se utilizó como moneda de cambio) a estar presente, y en grandes cantidades, en muchas de las cosas que comemos, sobre todo en los alimentos precocinados. Tanto exceso, puede afectar a nuestra salud cardiovascular; sobre todo si ya se tienen problemas con la presión arterial o una sensibilidad especial al exceso de sodio.

"Estudios poblacionales muestran que, a nivel global, un consumo excesivo de sal se asocia con niveles de tensión arterial más altos y más casos de hipertensión, lo que puede provocar más problemas cardiovasculares", explica Josep Redon, experto en Medicina Interna del Hospital Clínico de Valencia.
Menos sal, más salud

Según una revisión de estudios que acaba de publicar la Asociación Médica Americana, pequeñas reducciones en el consumo diario permiten prevenir nuevos casos de hipertensión y mantener alejadas las posibilidades de sufrir un problema en el corazón.

"Reducir 1,3 gramos de sodio al día permitiría salvar 150.000 vidas al año en Estados Unidos", explican los autores de este estudio, quienes remarcan que la restricción del consumo de sal no debería ser una cuestión exclusiva de quienes ya padecen un problema de hipertensión.

En nuestro país, el problema tal vez no sea tan grave como en Norteamérica donde, según las estimaciones, un adulto consume alrededor de 4.000 mg de sodio al día, pese a que la OMS recomienda que no se superen los 2.000 mg. Sin embargo, según indican los expertos, también deberíamos controlarlos más.

"A todos los hipertensos se les recomienda una reducción del consumo de sal pero, en realidad, nadie debería abusar", explica Redon, que forma parte de 'World Action on salt and Health', un organismo que trabaja para concienciar a la población de la necesidad de controlar la ingesta de sal.

Vicente Bertomeu, presidente de la sección de hipertensión arterial de la Sociedad Española del Corazón, coincide con la tesis Redon. "Consumimos demasiada y nuestras necesidades básicas están cubiertas con mucho menos. Puede cocinarse con sal, pero no es adecuado usar el salero en la mesa para añadir más a la a la ya utilizada al condimentar los alimentos", comenta este experto.
Controlar los precocinados

Sin embargo, mantener a raya el salero no es la única medida que debemos emplear para controlar nuestro consumo de sal ya que la mayoría del sodio que consumimos proviene de productos procesados industrialmente. Y no siempre es fácil detectar los excesos, ya que, tal como explica Barry D. Dickinson, miembro de la Asociación Médica Americana y uno de los autores de la revisión que acaba de publicarse, no todo lo que lleva mucha sal sabe salado.

"La sal suele utilizarse para la preservación de los alimentos y, en algunos productos, para bloquear sabores amargos" explica este experto. "Además, algunos productores la añaden porque dicen que aumenta la aceptación del consumidor de determinados sabores y texturas", añade.

De este modo, productos como los cereales de desayuno, que aparentemente son dulces, contienen normalmente grandes cantidades de sodio. "Casi todos los alimentos procesados se producen con muchísima sal", explica Javier Aranceta, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria. "Y, sin embargo, en la mayoría de las etiquetas no se especifican las cantidades, por lo que una persona con problemas de hipertensión o sensibilidad a la sal tiene que acudir a un experto para saber qué alimentos debe evitar".

En abril de este año, la OMS hizo un llamamiento a las compañías alimentarias para que redujeran drásticamente el contenido en sal de sus productos y especificaran las cantidades utilizadas en cada etiqueta. Además, instaba a los Gobiernos a promover políticas para controlar la ingesta de sodio. Pero, hasta el momento, son pocos los esfuerzos que se han hecho al respecto.

¿Qué podemos hacer desde casa? Según explica Aranceta, además de quitar el salero de la mesa y no añadir mucha sal a las comidas, no se debe abusar de productos ricos en sal, como salazones, embutidos y frutos secos. Además, es preferible cambiar los alimentos precocinados por productos frescos, optar más por la cocina al vapor o a la plancha y usar otros condimentos para dar sabor.

CRISTINA G. lUCIO

¿ESTÁ RELACIONADA LA ALIMENTACIÓN CON EL CÁNCER ?

Muchos estudios realizados sobre la relación de la dieta con el cáncer han demostrado que ésta es un factor muy importante y que un 35% de los tumores tenían su origen o estaban relacionados con los alimentos.

La unión más fuerte entre dieta y cáncer es la del cáncer de colon y recto y una dieta pobre en fibra. La fibra ayuda a retener agua y favorece el movimiento intestinal con lo que la eliminación de residuos es fácil.

El Fondo Internacional para la Investigación del Cáncer, junto con el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer, ha realizado un informe sobre la relación entre la dieta y el cáncer. En él se dice que cambiando la dieta se puede disminuir entre un 30 y un 40% la incidencia del cáncer. Se ha comprobado que dietas ricas en frutas y vegetales pueden ayudar a prevenir muchos tipos de cáncer como son los de estómago, páncreas, boca, pulmón, hígado, ovario, próstata y riñón, entre otros.

Otros factores que tienen una relación negativa con el cáncer son el alcohol, la carne, las dietas grasas y la obesidad.

Algunas recomendaciones generales para la prevención del cáncer:

* Tomar una dieta rica en verduras y frutas variadas.
* Diariamente se deben consumir alimentos farináceos: pan, pasta, arroz y legumbres.
* Disminuir el consumo de grasas especialmente las de origen animal.
* Prevenir la obesidad.
* Limitar el consumo de bebidas alcohólicas.
* Evitar tomar alimentos ahumados, salados y crudos.
* Limitar el consumo de azúcar refinado.
* Realizar ejercicios diariamente, se recomienda caminar una hora diaria.

JOVENES ADICTOS A LA TELE, FUTUROS CANDIDATOS A LA COMIDA BASURA



MADRID.- Pasar horas y horas frente a la tele en plena adolescencia no sólo aumenta las posibilidades de hacerse con varios kilos de más y un especial gusto por el sedentarismo; también puede convertirte en un futuro amante de la comida basura.

Al menos eso es lo que sugiere un reciente estudio, cuyos resultados muestran que el tiempo que dedicamos al televisor durante la juventud está muy relacionado con la calidad de nuestra dieta en la edad adulta.

Esta investigación, publicada en la revista 'International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity', comenzó por analizar los hábitos alimenticios y el número de horas que pasaban viendo la tele de un grupo de 564 alumnos de primaria (12 años como media) y otros 1.366 estudiantes de secundaria (15 años de media) estadounidenses.

Cinco años después de ese primer análisis, los investigadores –miembros de la Universidad de Minnesota (EEUU)- repitieron las pruebas a cada participante, utilizando diferentes cuestionarios.
Peor en la adolescencia

Al cruzar los datos, comprobaron que existía una relación entre el número de horas pasadas delante del televisor en la infancia y la adolescencia y la calidad de la dieta registrada cinco años después.

Esta asociación era más fuerte entre aquellos participantes que eran adolescentes al inicio del estudio y ya habían iniciado la etapa adulta al final del mismo.

“Los estudiantes que, estando en Secundaria, decían ver la tele más de cinco horas al día, tenían [de adultos] los hábitos alimentarios menos saludables”, explican en su trabajo los investigadores, quienes detallan que esto se traducía en una menor ingesta de frutas, verduras, cereales y alimentos ricos en calcio y un mayor consumo de aperitivos, comida rápida y bebidas azucaradas.

Aunque en su trabajo no han podido determinar qué tipo de mecanismos podrían mediar en esta relación, sugieren que, "la exposición repetida a alimentos ricos en calorías y bajos en nutrientes [los que más se publicitan en televisión] podrían incrementar el deseo por estos productos y, por tanto su compra y consumo".

"La adolescencia es un periodo crítico para el desarrollo en el que los individuos comienzan a tomar sus propias decisiones sobre cómo alimentarse", comentan los autores, quienes reclaman la puesta en marcha de iniciativas que promuevan estilos de vida más saludables y un uso racional de la televisión.

Cristina G. Lucio

UNA INVESTIGACIÓN ESPAÑOLA PERMITE OBTENER CÉLULAS SIMILARES A LAS EMBRIONARIAS



Si 2008 fue un año que sorprendió a científicos y público en general con todos los trabajos publicados sobre cómo convertir células adultas en otras similares a las embrionarias, todo apunta a que 2009 deslumbrará todavía más por nuevos logros en este tipo de investigaciones que pretenden encontrar terapias para enfermedades incurables.

Dos estudios, uno de autoría española y publicado en la revista 'Cell Stem Cell', y el otro, liderado por científicos alemanes y que recoge la publicación hermana 'Cell', abren la puerta por un lado a conocer mejor este mecanismo de reprogramación celular y, por otro, a simplificar los pasos para ponerlo en marcha.

María Blasco, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), junto a Rosa Marión y Katerina Strati, ha descubierto que la telomerasa, una enzima que protege a los cromosomas de los daños que va sufriendo el ADN con el paso del tiempo, juega un papel determinante en esta 'máquina del tiempo'.

Sin ella, se 'altera' esta técnica para conseguir una célula con pluripotencialidad inducida (iPS, sus siglas en inglés) a partir de otra adulta. Por un lado, el mecanismo pierde eficacia pero, y lo más importante, las células conseguidas (similares a las embrionarias) no son pluripotentes, o lo que es lo mismo, no sirven para dar lugar a otros tejidos.

"Este trabajo es el primer ejemplo de que no se pueden obtener iPS sin telomerasa", señala a elmundo.es María Blasco. Además, esta científica ha demostrado que si se añade telomerasa a las células que por un defecto genético no cuentan con esta enzima, el proceso de reprogramación celular puede realizarse con total eficacia.
Siguiente paso en humanos

Existen ciertas enfermedades, como la anemia aplásica o la disqueratosis congénita (un síndrome que produce un envejecimiento prematuro), que presentan una deficiencia de telomerasa. Blasco probó en animales que si se reintroduce la enzima en células de la piel de ratones se pueden lograr células reprogramadas y pluripotentes (iPS) sin ese defecto inicial y que posteriormente pueden llegar a convertirse en un sustituto ideal para los tejidos dañados.

"El siguiente paso es conseguir los mismos resultados utilizando células humanas", afirma esta investigadora que reconoce, ante lo constatado en este trabajo, que en un futuro se podría estudiar si aumentando la cantidad de telomerasa se puede mejorar la eficiencia de la reprogramación celular.

Y es que el pobre rendimiento a la hora de conseguir iPS a partir de una célula adulta y varios factores que complican el proceso y limitan su seguridad son algunas de las limitaciones para poner en práctica esta 'máquina del tiempo celular' en humanos.

Precisamente, el otro estudio publicado en la revista 'Cell' viene a facilitar estas barreras. Hans Schöler del Instituto de Biomedicina Molecular Max Planck en Alemania lleva meses empeñado en conseguir un método más sencillo para reprogramar las células adultas.

La técnica de la reprogramación celular se inició en 2006 utilizando cuatro genes, necesarios para iniciar la marcha atrás del reloj biológico. Diferentes grupos científicos han ido demostrando que ese 'cóctel' se puede simplificar, eliminando por ejemplo el c-Myc, uno de esos factores que puede causar cáncer. De hecho, este pasado mes de julio, Schöler demostró que de cuatro se puede pasar a dos genes sin alterar el producto resultante. Este mismo investigador muestra ahora que la reprogramación es posible utilizando solamente uno de esos 'ingredientes': Oct-4.

Lo ha conseguido, al igual que en su trabajo anterior, utilizando como punto de partida no células adultas de la piel sino células madre neuronales procedentes de ratones. Y es que este tipo de células ya producen por sí mismas dos factores clave en la conversión.

La novedad del trabajo es que, para este tipo de células, se ha conseguido una forma más sencilla y segura de reprogramación celular. Sin embargo, la principal desventaja es que este método no funciona para convertir en iPS otro tipo de células, por ejemplo las de la piel. Además, sería necesario hacer una biopsia del cerebro para obtener las células madre neuronales, lo que limita bastante su posible uso en humanos en un futuro.

Ángeles López

FRED ESPENAK ESTÁ CONVENCIDO QUE EXISTE ALGUNA FORMA DE VIDA EN OTROS PLANETAS


* El astrofísico Fred Espenak, de la NASA, ha predicho 12.000 eclipses
* Está convencido de que existe alguna forma de vida en otros planetas

Fred Espenak, astrofísico del Goddard Space Flight Center de la NASA, es quizás el mayor experto en eclipses de nuestro planeta, un fenómeno al que ha dedicado la vida. Espenak, que ofrece hoy una conferencia en CosmoCaixa de Alcobendas (Madrid), es uno de los convencidos de que un día no muy lejano se encontrará vida en otros mundos, como afirma su colega Alan Boss.

"Hablar del número de 'tierras' es una especulación porque no hemos encontrado pruebas de vida extraterrestre, pero cada vez hallamos más planetas que orbitan estrellas, algo que no ocurría hasta mediados de los 90. Estoy convencido de que podemos encontrar vida en otros planetas", asegura en el transcurso de una entrevista.

Era aún muy joven cuando Espenak comenzó a viajar por el mundo para ver eclipses solares. «Después del primero, decidí que era tan maravilloso que no bastaba con ver uno en la vida y me hice astrofísico. Ahora en mi cuenta tengo 21 eclipses totales, 16 de ellos sin nubes. Y mi profesión no es sólo predecirlos, sino sacarles fotos para captar parte de su belleza».

En su haber está un trabajo en el que recoge todos los eclipses ocurridos desde el 2.000 a. de C. y adelanta los que habrá hasta el año 3.000, un total de 12.000 eclipses en 5.000 años. En España, el próximo eclipse completo nos adelanta que será el 12 de agosto de 2026 y será visible sobre todo en el norte. Al año siguiente habrá otro, el dos de agosto, y se verá mejor desde Cádiz.
Corona solar

Pero al margen de su belleza, que intenta captar con sus cámaras, el astrofísico explica que el fenómeno nos permite conocer mucho mejor nuestra estrella, porque es el único momento, cuando está tapada por la Luna, en la que se la puede observar sin problemas: "Es el momento en el que podemos mirar su corona y estudiar su energía, que todavía es un misterio. Hoy no sabemos por qué en la superficie del Sol hay 6.000º C y en su corona hay dos millones de grados, justo lo contrario que ocurre con el fuego. Una teoría lo relaciona con los campos magnéticos, pero no está claro", argumenta.

Pero no es ésta su única función. También ayudan a descifrar las explosiones de partícular solares que causan las auroras boreales, que pueden dañar satélites de comunicación y causar graves problemas a las misiones especiales. "Los eclipses lunares son menos interesantes", asegura.

Para el 2009, el Año Internacional de la Astronomía explica que había dos eclipses solares previstos: uno, anular, ha tenido lugar en enero y se ha observado sobre Indonesia; el otro, total, se verá en julio en Asia. "Por supuesto que estaré allí", asegura el 'cazador' de eclipses.

Rosa M. Tristan

PRONTO PAGAREMOS POR IR AL MONTE


Desde que el arqueólogo Marcelino Sanz de Sautuola las descubriera en 1879, las Cuevas de Altamira pasaron casi un siglo libres de la atención de un público masivo. Sin embargo, en 1973 las pinturas rupestres, hoy Patrimonio de la Humanidad, recibieron la visita de más de 174.000 personas, lo que puso en peligro su conservación. Cuatro años más tarde la cueva ya no era visitable. En la actualidad, está cerrada otra vez a la espera de un análisis científico que permita establecer un nuevo régimen de visitas.

«La presencia de más de 14 personas en una de las salas puede alterar las pinturas rupestres y por ello hay que regular las visitas», comenta Óscar Prada, miembro del proyecto Runa de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, durante las jornadas dedicadas a los Riesgos de la divulgación ambiental y el turismo verde celebradas en la madrileña Casa Encendida de la Obra Social Caja Madrid, «¿por qué no puede ocurrir lo mismo con los bosques sensibles o con los árboles monumentales?».

La medida adoptada el pasado 1 de noviembre por el Ayuntamiento de El Tiemblo, en Ávila, de cobrar una tasa a cada vehículo y persona que acceda en las épocas de mayor afluencia al aparcamiento situado cerca del famoso castañar ha despertado un viejo debate en torno a la gestión de espacios naturales frágiles. La cercanía de este bosque a un gran núcleo como Madrid lo ha convertido en uno de los objetivos más atractivos del turismo verde.

Y no se trata del único bosque que se ha resentido por la creciente afluencia de público que acude bajo el reclamo de las actividades en la naturaleza. El alcalde de El Tiemblo, Rubén Rodríguez Lucas, no duda de la necesidad de regular la afluencia de público como única vía para conservar «uno de los castañares más importantes de Europa». «La Guardia Civil ha contado más de 800 vehículos en un sólo día en un aparcamiento para menos de 100 coches», asegura, «son más de los que puede haber en cualquier centro comercial de la provincia de Ávila. Por eso hemos gravado el acceso de vehículos en otoño y los fines de semana de julio y agosto», aclara.

A cambio, el ayuntamiento ha habilitado un recinto vigilado para dejar el coche en el pueblo y dos autobuses que suben los siete kilómetros que separan El Tiemblo del castañar por un precio de un euro. «Sólo para cubrir el gasto que origina el servicio de transporte», dice Rodríguez Lucas. «Las tasas que se cobran a quien insiste en subir en su propio medio sirven para completar el coste de los autobuses, de los folletos que usamos para educar la forma de visitar el parque y del personal que vigila el aparcamiento».

Algunos de los mayores expertos en esta materia no confían en esta fórmula como la solución a los problemas de conservación que genera el exceso de presión humana sobre parajes delicados. «No entiendo que deba ser de pago. Tenemos ejemplos como el bosque de Muniellos en el que no pueden entrar más de 20 personas cada día para que se pueda preservar su ecosistema, pero, aunque haya que pedir permiso para entrar, se hace de forma gratuita», afirma Ignacio Abella, escritor de varias obras sobre árboles.

En las jornadas de la Casa Encendida los ponentes coincidieron en que el pago puede crear una discriminación por poder adquisitivo. El director del departamento de árboles monumentales de la Diputación de Valencia, Bernabé Moya, también muestra su desacuerdo. «No me parece bien que se pague por visitarlo, pero sí que se regule, se tutele y se conserve».
Visitar el campo sin pagar

«Hay que investigar antes de tomar decisiones de este tipo y así podremos hacer distinciones entre bosques sensibles y únicos, que deben ser protegidos, y aquellos que pueden ser visitados sin ningún problema», asegura Abella. Moya nombra ejemplos donde se ha actuado de esta manera. «La opción más válida es el caso del bosque de Muniellos, pero, aunque es el más famoso, no es el único caso», dice, «el Barranc dels Horts, en Castellón, es un bosque de árboles de entre 500 y 800 años que pertenece a una fundación. Hay que pedir un permiso para poder visitarlo que es totalmente gratuito».

«Pero eso no quiere decir que haya que hacer modificaciones como senderos vallados o aparcamientos en el medio para facilitar la visita», opina Abella, «hay muchos casos, como el del tejo de Lebeña, en los que una actuación para proteger un árbol protegido a terminado con él».

Los árboles monumentales tienen una dificultad añadida para su conservación y es que las visitas se concentran en un solo punto y el daño que se pueda causar está mucho más localizado. Bernabé Moya cree que su protección aún no está desarrollada en la Península Ibérica. «El único caso en España de un árbol que se ha protegido de las visitas masivas es el drago de Icod», afirma, «y fue porque hace 200 años un alemán lo elevó a categoría mundial y lo convirtió en un símbolo que llegó a ilustrar los billetes de 1.000 pesetas. Ese alemán era el naturalista Alexander von Humboldt».

Las empresas de turismo verde también desarrollan un papel muy importante. Para la mayoría de los expertos presentes en las jornadas celebradas en Madrid las visitas de grupos numerosos organizados perjudican algunos bosques sensibles o árboles monumentales. «Me gustaría que estas empresas se conviertieran en vigilantes del territorio», comenta César Javier Palacios, periodista y especialista en árboles singulares, «y que llegasen a negarse a ir a un lugar hasta que se proteja».

La ingeniera forestal y responsable del proyecto Árboles leyendas vivas, Susana Domínguez, presentó las cifras de demandantes de turismo verde y resultan llamativas enfrentadas al panorama esbozado durante las jornadas: el 93% de los visitantes lo hace por cuenta ajena y sólo el 1,7% acude con empresas de actividades en la naturaleza. «Los culpables de deterioro somos todos, no sólo las empresas de senderismo».

De cualquier forma, los habitantes de grandes ciudades tienen cada vez mayor necesidad de contactar con los lugares más silvestres y eso conlleva un desgaste. «¿Para quién protegemos, sino para los ciudadanos?», plantea Abella. «Hay que estudiar cada caso y después proteger».

«El problema es que muchas veces estas medidas se toman sin realizar un estudio previo», dice Abella. «Las administraciones tienen que ponerse las pilas con las últimas investigaciones antes de tomar decisiones de gestión de espacios naturales». Para Bernabé Moya la clave está en la consideración que se tenga de los árboles monumentales. «¿Un árbol puede ser un monumento?», se pregunta, «¿Qué diferencia hay entre un tejo de 800 años y una iglesia románica?».

Nadie pone el grito en el cielo cuando se cierran las Cuevas de Altamira para estudiar su estado de conservación o cuando se prohíbe tocar el Guernica de Picasso. «Tenemos que hacer lo mismo con los bosques y árboles monumentales», dice Moya, «hay que equiparar el patrimonio natural con el histórico o el artístico».

Decálogo ético para la visita de bosques y árboles monumentales

El aumento de las visitas a espacios naturales ha provocado la proliferación de malas prácticas en el campo. Una decena de asociaciones vinculadas con la defensa de la naturaleza apoya este decálogo ético para la visita y conservción de los árboles y bosques monumentales silvestres.

1 Consideración legal y ética. Todo árbol o bosque monumental que ha sobrepasado cierta edad -por la simple protección del olvido, el desconocimiento, la inaccesibilidad o el respeto- debería tener una consideración legal y ética, que sirviera para garantizar de forma efectiva su protección.

2 No publicitar la localización. La divulgación de la localización de árboles y bosques monumentales silvestres puede hacerlos vulnerables y los deja indefensos frente a visitas masivas y planes irresponsables de desarrollo turístico. Se recomienda no publicitar localizaciones GPS, itinerarios o indicaciones demasiado exactas.

3 Restringir las visitas. Cuando se produzca la divulgación de la situación exacta de estos árboles, deberán establecerse previamente las condiciones oportunas de visita. Si no ha sido así, convendría acentuar de forma inmediata la vigilancia y restringir el número de visitas al ejemplar como forma de minimizar en lo posible los efectos que pudiera acarrear el aumento de la presión.

4 No favorecer las visitas en grupo. Las empresas privadas con fines comerciales no deberían publicitar y vender este patrimonio al margen de una estricta regulación imprescindible para conservar este legado. No deberían favorecerse ni anunciarse las visitas en grupo.

5 Seres frágiles. Estos árboles y bosques pueden resultar extraordinariamente frágiles y sensibles a los cambios repentinos en su entorno, a las agresiones a su sistema radicular e incluso a las visitas que trepan y pisan reiteradamente las raíces del cuello, así como a los actos vandálicos como las marcas en la corteza.

6 Pequeños grupos. Si se asume la responsabilidad de acercarse a conocer estos árboles o bosques excepcionales es importante hacerlo en solitario o en un grupo reducido y contar con el conocimiento de la Administración responsable y la autorización del propietario.

7 Visitas a pie. Las visitas a estos lugares deberían hacerse a pie, evitando por completo el acercamiento en vehículos motorizados que distorsionan el entorno y banalizan la percepción del valor de estos árboles y ecosistemas.

8 Obra pública. La construcción y adecuación de senderos o pistas de acceso, incluso bajo el lema del ecoturismo, pueden acarrear la pérdida o deterioro del patrimonio que se pretende explotar, además de alterar drásticamente la estética y el equilibrio del ecosistema.

9 No recolectar material vegetal. Debería prohibirse la recolección de material vegetal y de cualquier elemento del árbol y del entorno, incluida tierra, madera caída o materia orgánica de los troncos en descomposición. Es de difícil justificación la perforación de estos árboles con barrenas Pressler para determinar su edad.

10 La regla de oro. La regla de oro, en todo caso, ha de ser no dejar huella. Estos lugares y sus inmediaciones, idealmente, tendrían que encontrarse incluso libres de indicadores, marcas o carteles que desvirtúan el paisaje y resultan de dudoso gusto.

Miguel G. Corral

MOLÉCULAS DEL ANIMAL MÁS ANTIGUO DE LA TIERRA


Los primeros animales que habitaron la Tierra no tenían huesos ni conchas. Por lo que se sabe hasta la fecha eran un grupo de especies de esponjas marinas, enmarcadas dentro de la conocida como fauna de Ediacara (en honor al primer yacimiento de estos organismos que se descubrió en las colinas del mismo nombre, en Australia) y pertenecientes a las extintas Demosponjas. Al contrario que las especies actuales, ni siquiera tenían los esqueletos minerales, o espículas, cuyas espectaculares formas geométricas han hecho célebres a estos animales.

Por todo ello, acceder al registro fósil de estas formas de vida se antoja más complicado que el simple encuentro de unos huesos fosilizados. Hasta ahora los científicos situaban la aparición del que es el animal más antiguo hace 635 millones de años, después de una gran glaciación que da nombre al periodo Criogénico, en el Precámbrico. Una original investigación, publicada hoy en 'Nature' y liderada por el científico de la Universidad de California Gordon D. Love, ha demostrado la presencia de estos animales antes del final del citado periodo glacial.

«Las aguas poco profundas de las plataformas continentales de algunos océanos durante el final del Criogénico contenían suficiente oxígeno disuelto como para albergar metazoos [animales pluricelulares] 100 millones de años antes de la gran explosión de vida del Cámbrico», asegura Love en el trabajo.

Debido a la ausencia de fósiles, los investigadores tuvieron que rastrear en una secuencia de estratos sedimentarios, situada en Omán y especialmente bien conservada, unas moléculas derivadas de las membranas celulares de los seres vivos que permiten distinguir y clasificar el organismo del que proceden. Lo que encontraron fueron diferentes concentraciones de un esteroide con 30 átomos de carbono.

«La única fuente conocida de estos biomarcadores son las Demosponjas», señala Jochen J. Brocks, de la Universidad Nacional de Australia. Los científicos señalan la posibilidad de que la alimentación de estas esponjas pudieran afectar al ciclo de carbono marino lo suficiente como para dejar huella en el registro biogeoquímico del mar. «La identificación de todas estas señales promete revelar la aparición de nuestros ancestros animales más antiguos», apunta Brocks

UN ALGA REVELA LAS CLAVES DE LA FORMACIÓN DE LA VIDA COMPLEJA



De una forma semejante a la que llevó, en 1953, al entonces doctorando Stanley L. Miller y a su director Harold Urey a rastrear en un laboratorio el orígen de las primeras moléculas orgánicas formadas en la Tierra, un equipo científico de la Universidad de Arizona ha buceado en el árbol filogenético de un grupo de algas verdes microscópicas, llamadas 'Volvox', para establecer los pasos fundamentales de la formación de los organismos multicelulares de este grupo en la Tierra.

Los investigadores, dirigidos por el especialista en biología evolutiva Matthew D. Herron, no sólo han podido esclarecer los grandes cambios que operaron en el ancestro unicelular del género hasta que concluyó la formación de la primera forma de vida multicelular de este tipo de algas, sino que, además, han conseguido determinar en qué momento de la Historia de la Vida operó cada transformación. Esto ha permitido al equipo de Herron datar el orígen multicelular de estos organismos hace alrededor de 234 millones de años, en lugar de hace entre 50 y 75 millones de años, como se creía hasta el momento.



'Volvox tertius'. | PNAS

Aunque la fecha de aparición se retrasa sustancialmente hay que tener en cuenta que por aquel entonces (pleno triásico) ya andaban por la superficie terrestre los primeros dinosaurios. Aún así, el trabajo podría orientar futuras investigaciones dirigidas a esclarecer el orígen multicelular de las plantas y los animales.

Además, según afirman los investigadores en el trabajo, publicado en la revista científica 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), la mayor parte de los cambios que ocurrieron en el desarrollo de estas algas tuvieron lugar durante una temprana y rápida (en términos de millones de años, por supuesto) explosión que tuvo lugar poco después de la divergencia entre las formas uni y multicelular.
El reloj de la vida multicelular

En los 34 millones de años después de esta separación tuvieron lugar gran parte de las transformaciones que darían con la forma multicelular que conocemos en la actualidad. Hace 223 millones de años tuvo lugar el primer gran cambio. Las células hijas de una forma de vida parecida a las actuales Chlamydomonas, que debieron separarse, quedaron atrapadas en una matriz común. A partir de ese momento se sucedieron de forma rápida los cambios.


'Pleodorina starrii'. | PNAS

Hace unos 211 millones de años, se produjo la primera citoquinesis incompleta en el grupo de algas, es decir, que, tras una división celular, las paredes de ambas células hijas no se cerraron completamente quedando unidas por puentes de citoplasma (el líquido que contiene el interior de las células). Además, algunas de las células resultantes rotaron para que sus órgánulos locomotores quedaran orientados hacia el mismo lado y el organismo, ya multicelular, tuviese un sistema locomotor más efectivo, parecido al flagelo que impulsa a los espermazoides pero formado por muchos filamentos.

Poco después, tan sólo unos 11 millones de años, se produjo el cambio de forma corporal definitivo, lo que produjo una especialización definitiva de las células que formaban el organismo. Por último hace unos 180 millones de años se dio el primer paso hacia la diferenciación de las células reproductoras y las somáticas o no reproductoras.

El equipo de Herron sugiere que este primer modelo bien documentado podría ayudar a comprender la formación de los ancestros multicelulares de animales y plantas, ya que este mismo proceso se ha producido en la Historia de la Vida docenas de veces.

Miguel G. Corral

LOS HOMBRES VEN A LAS MUJERES COMO OBJETO CUANDO VAN EN BIKINI



Los hombres son capaces de transformar a las mujeres en objetos cuando las ven en biquini. De acuerdo con un estudio realizado mediante escáner cerebral en la Universidad de Princeton (EEUU), las imágenes de mujeres con actitudes sensuales o ligeras de ropa activa la región del cerebro de los hombres heterosexuales asociada a los objetos, en lugar de aquella asociada con las relaciones personales. El trabajo ha sido presentado por la investigadora que ha dirigido el trabajo, Susan Fiske, durante la reunión de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS, por sus siglas en inglés) que tiene lugar en Chicago.

El equipo liderado por la doctora Fiske mostró imágenes de mujeres y hombres con poca ropa a 21 hombres heterosexuales voluntarios y registró, mediante un escáner cerebral, qué áreas del cerebro se activaban al ver cada una de las imágenes. Además, los científicos realizaron a los voluntarios un cuestionario para conocer el grado de sexismo que tenían los 'cobayas humanas'.

Los resultados mostraron que los cerebros de los hombres con altos grados de sexismo activaban las regiones relacionadas con los objetos cuando veían imágenes de mujeres sensuales. En cambio, cuando veían imágenes de hombres o cuando veían mujeres vestidas las 'humanizaban' y activaban las regiones asociadas a las relaciones personales, del mismo modo que hacían los hombres con bajos niveles de sexismo ante todos los tipos de imágenes.

Según declaró Susan Fiske al diario británico 'The Times', "cuando los hombres tienen fotografías o posters de mujeres en el lugar de trabajo, es muy complicado para ellos no pensar en sus compañeras de trabajo en los mismos términos que en las mujeres del poster".

Esta idea sugiere que la presencia de este tipo de imágenes en los lugares de trabajo podría influir en la manera en la que ciertos hombres interactúan con sus colegas mujeres y podría pomover discriminación sexual.

La propia investigadora señala que no han realizado el mismo estudio con mujeres y asegura que es difícil predecir si ellas deshumanizarán a los hombres de la misma forma ante imágenes de varones con poca ropa.