miércoles, 22 de abril de 2009

LA OTRA CARA DEL CONSUMO

FOTOGRAFÍAS DE CHRIS JORDAN
La otra cara del consumo

* Las escenas son reales, tomadas en puertos y depósitos de EEUU
* El autor denuncia el consumismo a través de montañas de chips o vasos


Montaña de teléfonos móviles.

Jorge Planelló

Madrid.- ¿Dónde va a parar un móvil cuando muere? ¿Y en qué lugar se esconden los chips de ese Pentium 1 que un día fue el aparato más avanzado del hogar? Chris Jordan es de esas personas que no se dejan embaucar por los escaparates ciudadosamente ordenados, con cada teléfono en su pedestal, y cada etiqueta con su precio. Al final, todo acaba patas arriba, en una montaña de chatarra que ni la alfombra más grande del mundo podría encubrir.

La reacción ante este paisaje está a medio camino de la desolación y la ironía, explica el autor, nacido en San Francisco y conocido por su retrato de la tragedia del huracán Katrina . Las fotografías son reales, tomadas en puertos y depósitos industriales de Estados Unidos donde la chatarra se acumula dando lugar a un auténtico cementerio. ¿Metáfora? Para el autor es la huella de un apocalipsis a cámara lenta.

Son imágenes que evocan la escena de un crimen, con la salvedad de aquí no hay una persona silueteada con tiza sino un amasijo de cables, multitud de coches apilados o millones de cigarrillos. Buscar culpables es difícil, y no porque no haya pistas en cada boquilla o en la matrícula de los vehículos desvalijados. Se trata de un consumo insostenible que "todos cometemos" pero en el que "cada uno permanece anónimo y a salvo de cargar con las consecuencias", afirma Chris Jordan.

"Como consumidor, no estoy en posición de señalar a nadie, pero sé que cuando nos concentramos en un problema complicado en ausencia de una solución, podemos desarrollar una actitud de crítica personal, y en ese espacio puede darse cierta evolución en el pensamiento y en las acciones".

Jordan admite que, pese a la crudeza de estas escenas, las contempla con fascinación. Desde luego, en un periodo de desenfreno tecnológico es innegable un cierto toque cómico. ¿Dónde quedarán las pantallas táctiles o los modernos procesadores dentro de unos años?

No hay comentarios:

Publicar un comentario